Heliesqui: Libertad total

Miércoles, 1 Octubre   

Un helicoptero nos lleva hasta la cima de las montañas más inaccesibles

También conocido como helisnow, el heliesquí es una de las modalidades del deporte blanco más elitistas. Consiste en ascender a bordo de un helicóptero a lo alto de una ladera y descender por la misma a toda velocidad con una libertad total.

Esta modalidad nació en los años 70, en Estados Unidos, como respuesta de los esquiadores y riders más exigentes que buscaban huir de las aglomeraciones de las estaciones americanas más importantes y visitadas (en la zona de Aspen, en las Montañas Rocosas de Colorado).

El mayor atractivo de esta práctica es la posibilidad de descender por una nieve virgen que nadie más ha surcado además de hacerlo por la ladera que nosotros elijamos desde el helicóptero. Muchos ven en esta modalidad un espíritu similar al del surf.

Para practicar el heliesquí es necesario poseer un nivel muy alto y una buena forma física, ya que los descensos pueden resultar bastante complicados. Normalmente se desciende acompañado de un guía que conoce la zona por la que hay que descender para evitar los sitios en los que haya riesgo de aludes o desprendimientos, así como barrancos o desniveles muy pronunciados. En el descenso se divide el grupo en parejas, acompañadas de un monitor, al que no se puede adelantar.

En cuanto al tipo de esquí, lo más sensato es utilizar un material todoterreno o freeride puesto que las condiciones de la nieve variarán dependiendo de la meteorología. Los esquís de freeride tienen un patín lo suficientemente ancho para evitar que nos hundamos en nieves profundas.

Estas tablas funcionan también en pista fresada o nieves heladas, por lo que son aconsejables a todo aquel que le guste la variedad. Aún así también puedes hacerte con unos esquís fat, específicos para nieve virgen. Muchas veces se asocia esta práctica a las montañas cubiertas de fina nieve (la llamada “powder”).

Hoy en día los precios por grupos son bastante asequibles, y generalmente incluyen todo lo necesario para este tipo de descensos (dispositivo ARVA, pala y sonda, seguros de accidentes…). Además ofrecen un cursos previo al descenso para mostrar el uso de los sistemas de rescate, así como enseñar la reacción ante los peligros que entraña el heliesquí.

La práctica del heliesquí se ha generalizado en todas las cordilleras importantes del mundo. Aún así, es en las montañas americanas (Estados Unidos, Canadá, Chile, Argentina…) donde más se ofrece y se practica. Pero también hay estaciones en España que ofrecen este servicio; en los Pirineos: Baqueira Beret, Espot (Lérida), Formigal y Panticosa (Huesca) y Masella (Girona).

Además de las estaciones también han surgido empresas dedicadas exclusivamente a esta actividad (Heliskiaran, Pyroutdoor…).

Los precios oscilan entre los 200-600 euros dependiendo del número de descensos que quieras realizar.