Esquí alpino: el deporte rey

Miércoles, 10 Septiembre   

¿En qué consiste?

En descender laderas sobre dos esquís y con la ayuda de dos bastones, haciendo giros que permitan salvar la pendiente. Mientras más largas sean las tablas más fácil será mantener el equilibrio. En general, los esquís deben pasar unos 15 cm la talla del esquiador. Actualmente las tablas más utilizadas son las ‘carving’, más redondeadas por la punta, por lo que permiten girar más fácilmente.

Requerimientos físicos. La típica postura del esquiador -con las piernas juntas y flexionadas- hace trabajar sobre todo a los cuádriceps. Pero también necesitas tener unos tríceps fuertes para sujetar los bastones y unos buenos abdominales para mantener la postura. Además, el esquí es un ejercicio aeróbico que requiere un buen estado de forma física general.

Beneficios. Esquiando conseguirás unas piernas y un trasero firmes y duros. Mantener la postura también te hará trabajar los abdominales y la espalda. Además, mejorarás tu capacidad cardiovascular, quemarás muchas calorías y toda la ansiedad y el estrés que téngase irán al hacer ejercicio al aire libre.

Para quién. Para todo el mundo siempre que se empiece con un monitor y no existan problemas físicos o de salud importantes. Si nunca has practicado deportes de invierno y no quieres grandes sobresaltos, el esquí alpino es la mejor elección.

Equipo básico. Botas, tablas, fijaciones y bastones, que puedes alquilar en la estación de esquí. En cuanto a la ropa: pantalón, anorak o mono, forro polar, guantes y gafas de sol.
No te olvides. De llevar un protector solar encima y una mochilita con agua y algún tentempié si eres de las que no paran a comer.